UNIDAD FUNCIONAL LAGRIMAL (UFL)

En 2007, Dews reconoció el síndrome del ojo seco como una alteración de la Unidad Funcional Lagrimal (UFL), cuyas partes actúan en conjunto y no por separado. Es un sistema que comprende las glándulas lacrimales, la superficie ocular (cornea, conjuntiva y Glándulas de Meibomio) párpados así como nervios sensoriales y motores de conexión.

La disfuncionalidad en cualquier componente de LFU puede ser transmitida a lo largo de todo el sistema a través de las conexiones neuronales resultando un fluido inestable y no reparador, alterado en su composición, con alta osmolaridad, presencia de mediadores proinflamatorio y proteasas, que no contribuyen al funcionamiento normal de la superficie ocular.

La mayoría de los síntomas del síndrome del ojo seco son debidos a una inflamación crónica de la unidad funcional lacrimal, resultando en una pérdida de la integridad de la película lacrimal y de su función normal.

IMPORTANCIA DEL SISTEMA LAGRIMAL

1. El sistema lacrimal es responsable de la producción de lágrimas y de su drenaje

2. Consta de 3 capas

3. Compuesto principalmente por el aparato lagrimal y las glándulas de Meibomio

4. Lubrica el globo ocular, aportando oxígeno/nutrición a la córnea, tiene propiedades antibacterianas y ayuda al lavado de residuos

5. Tiene una composición única que ayuda a mantener la humedad en la superficie de la córnea.

IMPORTANCIA DEL FLUIDO LACRIMAL

El fluido lacrimal nutre a la córnea de: Glucosa, vitamina C, aminoácidos, minerales, humedad, mucina (viscosidad), lipocalina (transporta lípidos), lacritina (contribuye a la salud del epitelio de la córnea).

El fluido lacrimal previene infecciones: Lisozimas, inmunoglobulinas y lactoferrina.